Arribada: 5 de febrero hacia las 11 y media de la noche
Tras 6 días de travesía con todo tipo de condiciones meteorológicas por fin llegamos al puerto de la Valletta, cansados pero felices.
Salimos una tripulación de 12 y repartimos las guardias en 3 grupos a razón de 3 horas. Eso permitía descansar 6 horas entre guardia y guardia, pero la verdad es que en más de una ocasión se hizo difícil lo del descanso por la escora, cuando no ibamos dando brincos. Y como en la canción.. ni horario ni fecha en el calendario... llega un momento en que ya no sabes si te toca desayunar, comer o cenar. Y eso que teníamos el privilegio de contar con Denis, nuestro cocinero francés, que se las ingenió aún no sabemos cómo, para tener comida lista a las 6 y a las 12 del día y la noche!!
Durante la travesía tuvimos un poco de todo, pero sobre todo tuvimos viento de proa, llegando incluso a puntas de 40 nudos, y mucha mar.
Armados con ropa interior térmica, pantalones de esquí, ropa de agua, botas, guantes y todo lo que uno se pueda imaginar, salíamos estoicos a hacer frente al frío, a los rociones y a los pantocazos... pero ya lo dicen: sarna con gusto no pica!!!
Volviendo a la salida de Antibes... fue de película.
Largamos amarras el jueves 31 de enero a eso de las 9 de la manyana. Ese mismo día se cerraba la compraventa del barco, que dejaba de llevar bandera británica para ondear con pabellón maltés. Debido al nuevo registro del barco, la entrega debía hacerse en aguas internacionales, a más de 12 millas de la costa francesa y ya fuera de su jurisdicción.
Así pues, embarcamos los 12 tripulantes más Jacques, el que ha sido capitán del Thendara durante los últimos 12 anyos, que debía hacer la entrega oficial a Markus, el nuevo capitán.
Una vez pasadas las 12 millas estuvimos esperando unas 3 horas sin poder avanzar en nuestro rumbo, a que Jacques recibiera en su teléfono via satélite la confirmación de que la transferencia bancaria se había ejecutado correctamente (con el dichoso teléfono via satélite no había manera de captar senyal, mientras nosotros con nuestros Nokia de andar por casa mandábamos mensajes de despedida a familia y amigos sin problema!). Y no podíamos avanzar porque él tenía que volver a tierra. Su fiel marinero, Marco, sacrificado donde los haya, nos acompanyó todo el camino con una lancha para poder devolver a Jacques a Antibes. Debió pelarse de frío y morirse de aburrimiento!!
Llegado el momento, se hizo foto del GPS y del radar para atestiguar la entrega en día, hora y situación convenidas.
Abrimos una botella de champán y el mar primero, luego la cubierta del Thendara, y capitanes y tripulación después, bebimos a la salud de la nueva andadura que comenzaba en ese momento.
Jacques se subió a su lancha y desapareció en el horizonte con la puesta de sol. Se palpaba la respiración contenida de todos en ese momento.
Durante la travesía surgieron varios contratiempos técnicos a bordo ocasionados por el hecho de que el barco hacía 2 anyos que no navegaba. Al moverse y ya de entrada con tanto garbo, apareció una vía de agua en la popa que hubo que ir achicando con mucha frecuencia. Y el mismo anquilosamiento del casco rezó para bombas de achique y demás sistemas. De las cuatro bombas principales, ya han capitulado tres...
Llevamos tres días en Malta y nos hemos dedicado a desmontar bombas, calafatear casco, repasar jarcia y correr arriba y abajo buscando piezas de recambio y material de reparación.
Hay que decir que los malteses están siempre muy dispuestos a ayudar en todo momento. Son incapaces de decir que no tienen una pieza o no pueden solucionar un problema y viven colgados del teléfono móvil a la vez que van repitiendo una y otra vez... ´Wait, that is no problem. Let me just call my brother and see if he can supply you with this piece´ con un acento entre árabe, inglés y ? ... y el ´my brother´se va sustituyendo a un ritmo vertiginoso por ´my sister´, ´my father´, ´my cousin´...
Viven en auténticos clanes, en los que hasta el último miembro de la familia se involucra al cien por cien por conseguir solucionar cualquier problema que se les plantee o cualquier cosa que se les pida.
Eso sí, nunca hablan de tarifas ni honorarios... Y nunca cobran al instante. Todo se va apuntando en una lista imaginaria, lo cual empieza a convertir el día de pago en una cita inquietante!! Pero muy simpáticos, espontáneos y entregados. Da gusto tratar con ellos.
Lo poco que he podido ver de Malta me ha parecido muy interesante y bonito. Estamos en el puerto de la Valletta, en concreto en ´la Vittoriosa´, al parecer la parte antigua de Malta. He tenido ocasión de dar una vuelta fuera del puerto recorriendo alguna callejuela y es uno de esos lugares en los que simplemente te apetece perderte durante horas y caminar y visitar sus innumerables iglesias (hay más de 300!!).
El plan es salir el domingo hacia Palma, pero todo dependerá de si conseguimos poner el barco a punto para navegar y si el tiempo acompanya.
Tras 6 días de travesía con todo tipo de condiciones meteorológicas por fin llegamos al puerto de la Valletta, cansados pero felices.
Salimos una tripulación de 12 y repartimos las guardias en 3 grupos a razón de 3 horas. Eso permitía descansar 6 horas entre guardia y guardia, pero la verdad es que en más de una ocasión se hizo difícil lo del descanso por la escora, cuando no ibamos dando brincos. Y como en la canción.. ni horario ni fecha en el calendario... llega un momento en que ya no sabes si te toca desayunar, comer o cenar. Y eso que teníamos el privilegio de contar con Denis, nuestro cocinero francés, que se las ingenió aún no sabemos cómo, para tener comida lista a las 6 y a las 12 del día y la noche!!
Durante la travesía tuvimos un poco de todo, pero sobre todo tuvimos viento de proa, llegando incluso a puntas de 40 nudos, y mucha mar.
Armados con ropa interior térmica, pantalones de esquí, ropa de agua, botas, guantes y todo lo que uno se pueda imaginar, salíamos estoicos a hacer frente al frío, a los rociones y a los pantocazos... pero ya lo dicen: sarna con gusto no pica!!!
Volviendo a la salida de Antibes... fue de película.
Largamos amarras el jueves 31 de enero a eso de las 9 de la manyana. Ese mismo día se cerraba la compraventa del barco, que dejaba de llevar bandera británica para ondear con pabellón maltés. Debido al nuevo registro del barco, la entrega debía hacerse en aguas internacionales, a más de 12 millas de la costa francesa y ya fuera de su jurisdicción.
Así pues, embarcamos los 12 tripulantes más Jacques, el que ha sido capitán del Thendara durante los últimos 12 anyos, que debía hacer la entrega oficial a Markus, el nuevo capitán.
Una vez pasadas las 12 millas estuvimos esperando unas 3 horas sin poder avanzar en nuestro rumbo, a que Jacques recibiera en su teléfono via satélite la confirmación de que la transferencia bancaria se había ejecutado correctamente (con el dichoso teléfono via satélite no había manera de captar senyal, mientras nosotros con nuestros Nokia de andar por casa mandábamos mensajes de despedida a familia y amigos sin problema!). Y no podíamos avanzar porque él tenía que volver a tierra. Su fiel marinero, Marco, sacrificado donde los haya, nos acompanyó todo el camino con una lancha para poder devolver a Jacques a Antibes. Debió pelarse de frío y morirse de aburrimiento!!
Llegado el momento, se hizo foto del GPS y del radar para atestiguar la entrega en día, hora y situación convenidas.
Abrimos una botella de champán y el mar primero, luego la cubierta del Thendara, y capitanes y tripulación después, bebimos a la salud de la nueva andadura que comenzaba en ese momento.
Jacques se subió a su lancha y desapareció en el horizonte con la puesta de sol. Se palpaba la respiración contenida de todos en ese momento.
Durante la travesía surgieron varios contratiempos técnicos a bordo ocasionados por el hecho de que el barco hacía 2 anyos que no navegaba. Al moverse y ya de entrada con tanto garbo, apareció una vía de agua en la popa que hubo que ir achicando con mucha frecuencia. Y el mismo anquilosamiento del casco rezó para bombas de achique y demás sistemas. De las cuatro bombas principales, ya han capitulado tres...
Llevamos tres días en Malta y nos hemos dedicado a desmontar bombas, calafatear casco, repasar jarcia y correr arriba y abajo buscando piezas de recambio y material de reparación.
Hay que decir que los malteses están siempre muy dispuestos a ayudar en todo momento. Son incapaces de decir que no tienen una pieza o no pueden solucionar un problema y viven colgados del teléfono móvil a la vez que van repitiendo una y otra vez... ´Wait, that is no problem. Let me just call my brother and see if he can supply you with this piece´ con un acento entre árabe, inglés y ? ... y el ´my brother´se va sustituyendo a un ritmo vertiginoso por ´my sister´, ´my father´, ´my cousin´...
Viven en auténticos clanes, en los que hasta el último miembro de la familia se involucra al cien por cien por conseguir solucionar cualquier problema que se les plantee o cualquier cosa que se les pida.
Eso sí, nunca hablan de tarifas ni honorarios... Y nunca cobran al instante. Todo se va apuntando en una lista imaginaria, lo cual empieza a convertir el día de pago en una cita inquietante!! Pero muy simpáticos, espontáneos y entregados. Da gusto tratar con ellos.
Lo poco que he podido ver de Malta me ha parecido muy interesante y bonito. Estamos en el puerto de la Valletta, en concreto en ´la Vittoriosa´, al parecer la parte antigua de Malta. He tenido ocasión de dar una vuelta fuera del puerto recorriendo alguna callejuela y es uno de esos lugares en los que simplemente te apetece perderte durante horas y caminar y visitar sus innumerables iglesias (hay más de 300!!).
El plan es salir el domingo hacia Palma, pero todo dependerá de si conseguimos poner el barco a punto para navegar y si el tiempo acompanya.

2 comentarios:
Hallo Anja! Carlos gab mir Deine blog Adresse und ich hatte Probleme Dich über Technocrati zu finden.Jetzt bin ich sehr beeindruckt von Deiner Unternehmung weil mich alles so an meinen verstorbenen Bruder erinnert der Kapitän der Handelsschifffahrt war und auf allen Meeren fuhr.Seine Ausbildung machte er auf einem Segelschulschiff 3 Mast "Deutschland" und ich war bei seiner Ausbildung und an Bord dabei bis zum Krieg in Hamburg. Gute Reise Schiff Ahoi und mit viel Glück treffen wir uns einmal auf Menorca.
Herzlichst Inge Hofmann
Hallo Anja! Carlos gab mir Deine blog Adresse und ich hatte Probleme Dich über Technocrati zu finden.Jetzt bin ich sehr beeindruckt von Deiner Unternehmung weil mich alles so an meinen verstorbenen Bruder erinnert der Kapitän der Handelsschifffahrt war und auf allen Meeren fuhr.Seine Ausbildung machte er auf einem Segelschulschiff 3 Mast "Deutschland" und ich war bei seiner Ausbildung und an Bord dabei bis zum Krieg in Hamburg. Gute Reise Schiff Ahoi und mit viel Glück treffen wir uns einmal auf Menorca.
Herzlichst Inge Hofmann
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